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Cómo debe alimentarse una persona que toma anticoagulantes orales

Los anticoagulantes orales son medicamentos que están indicados en ciertas patologías, donde interesa dificultar la formación de coágulos que podrían ser perjudiciales para el organismo. Algunos de ellos son sensibles a la interacción de ciertos fármacos así como a ciertos alimentos de nuestra dieta. De aquí nos surge la duda de cómo debe alimentarse una persona que toma anticoagulantes orales. Si se trata de tu caso o más bien del de tus padres o abuelos. Te recomiendo la lectura del siguiente post, para poder ganar confianza en cuanto a como debe alimentarse una persona que toma anticoagulantes orales.


¿Qué es la coagulación sanguínea?

Antes de definir lo que son los fármacos anticoagulantes, sería más importante destacar en que consiste la coagulación de la sangre. Para ello habría que decir que la coagulación sanguínea es un proceso mediante el cual la sangre líquida forma un coágulo gelatinoso. Pero, ¿esto para qué sirve? ¿cuál es su función práctica?

Pues bien, como bien sabemos la sangre es el líquido que circula por los vasos sanguíneos. Cuya composición consta de plasma sanguíneo y elementos celulares. El plasma sanguíneo está formado mayoritariamente por agua además de iones, moléculas orgánicas (aminoácidos, proteínas, glucosa, lípidos y desechos nitrogenados), oligoelementos y vitaminas así como gases tales como oxígeno y dióxido de carbono. Por otra parte dentro de los elementos celulares tenemos tanto glóbulos rojos, como glóbulos blancos y plaquetas. No hay más que recordar a todos esos personajes andantes que se veían en la excelente serie de dibujos animados “Érase una vez la vida”.

Elementos celulares de la sangre (extraído de wikipedia)

Este líquido llamado sangre, circula a través de los vasos sanguíneos, tanto arterias como venas. Movilizado gracias a fuerzas de presión ejercidas tanto por la gran bomba llamada corazón, como por la mayor o menor tensión de las paredes vasculares. Y como hemos dichos, la sangre está “diseñada” para circular dentro de los vasos.

Pero ¿qué ocurriría si un vaso sanguíneo se lesiona o se daña? Podría dar lugar a una pérdida de sangre o hemorragia (haima, sangre; –rrhagia, flujo anormal). Pues para eso el organismo tiene un mecanismo que se conoce como hemostasia (haima, sangre; stasis, detención). Que no es más que el proceso que permite mantener la sangre dentro de un vaso sanguíneo lesionado.


¿En qué consiste el fenómeno de hemostasia y reparación de los tejidos?

Cuando se produce la lesión de un vaso sanguíneo, pongamos por ejemplo, en una herida. El mecanismo de hemostasia se activa dando lugar a tres mecanismos fisiológicos:

  1. Vasoconstricción: de esta manera, al disminuir el diámetro del vaso, el volumen de sangre contenido en el área de la lesión sería menor. Dificultando así la pérdida sanguínea.
  2. Bloqueo de la lesión mediante un tapón plaquetario: acto seguido, las plaquetas circulantes de la sangre comienzan a adherirse unas a otras sellando el orificio vascular lesionado. El tapón plaquetario formado, es el primer paso para tapar la lesión, pero es poco compacto. Por lo que necesita un refuerzo mayor.
  3. Formación de un coágulo: mediante una cascada de reacciones enzimáticas, conocida como la cascada de la coagulación. Se da lugar a la formación de una red de fibrina que sirve para reforzar aun más a ese tapón plaquetario. A ese tapón plaquetario reforzado con fibrina se le conoce como coágulo.

Una vez que se ha sellado la lesión vascular, se procede a la reparación del mismo. Y cuando la pared del vaso está íntegra, el coágulo se disuelve finalmente. ¿Has visto lo sabio que es el cuerpo humano?


¿Qué mecanismo activa el proceso de coagulación?

La famosa cascada de la coagulación es activada en el mismo momento que se produce la lesión. Hay dos vías de activación de la cascada de la coagulación. Una es conocida como la vía extrínseca y otra como la vía intrínseca.

Por el mero hecho de producirse la lesión, se libera un compuesto llamado factor tisular (III) que activaría la vía extrínseca. Por otra parte, la exposición de colágeno y otros factores activadores activarían la vía intrínseca. Ambas vías, se corresponde con diferentes rutas enzimáticas que persiguen el mismo objetivo: formar trombina.

Cascada de la coagulación simplificada

Dicha trombina es la encargada de que el fibrinógeno se convierta en fibrina. Que como vimos era el compuesto necesario para formar esa red que reforzaría a ese tapón plaquetario para dar lugar al coágulo.

Acabamos de dar un paso más para acercarnos al punto de cómo debe alimentarse una persona que toma anticoagulantes orales. Pero antes de ello, hablemos de la famosa vitamina K y su relación con la cascada de la coagulación.


La vitamina K, la vitamina de la “K”oagulación.

Dentro del proceso de la cascada enzimática de la coagulación, algunas de las proteínas o factores de coagulación que intervienen tanto en la vía extrínseca como intrínseca, precisan de vitamina K como co-factor para su correcta síntesis. Algunas de esas proteínas dependientes de la vitamina K son la protrombina o factor II, los factores VII, IX, X, y las proteína C, S y Z.

No es de extrañar que el nombre de la vitamina K provenga de la palabra alemana Koagulationsvitamin, vitamina de la coagulación.

Debemos tener en cuenta que un aumento de vitamina K en nuestro organismo, potenciaría el proceso de coagulación.


¿Cómo se podría impedir la coagulación sanguínea?

Hemos de decir que habría dos mecanismos que podrían impedir o dificultar el proceso de coagulación. Por una parte la inhibición de la adhesión o agregación plaquetaria y por otra la inhibición de la cascada de la coagulación y por ende, la producción de fibrina.

Dentro de los fármacos utilizados para dificultar el proceso de la coagulación, precisamente tendríamos dos grupos. Los antiagregantes plaquetarios y los anticoagulantes. Veamos cada uno por separado.

Tipos de fármacos

1. Antiagregantes plaquetarios

Como su nombre indica este tipo de fármacos impide una adecuada formación del tapón plaquetario. De esta manera se evita que se puedan formar coágulos. Entre los fármacos más conocidos que cumplen dicha función tenemos la famosa aspirina® o acido acetilsalicílico, el triflusal, el cilostazol, el clopidogrel, el ticagrelor o el prasugrel, entre otros.

2. Anticoagulantes

Los fármacos anticoagulantes son aquellas sustancias que actúan en algún nivel de la cascada enzimática de la coagulación, deteniendo el proceso de formación del coágulo. Dentro del nivel en el que actúen tenemos diversos grupos de anticoagulantes:

  • Heparina no fraccionada: su función es acelerar la acción de la antitrombina III (encargada de impedir la formación de la red de trombina) así como inactiva al factor Xa. Se administra tanto vía intravenosa como subcutánea.
  • Heparinas de bajo peso molecular: son fármacos que potencian la acción antifactor Xa de la antitrombina. Se administra vía subcutánea. Entre ellas tenemos la enoxaparina (Clexane®) y bemiparina (Hibor®) entre otras…
  • Anticoagulantes  orales:
    • Cumarinas: su función es inhibir la acción de la vitamina K, que como vimos es una vitamina que actúa como cofactor para estimular la coagulación. Entre ellas tenemos la warfarina (Aldocumar®) o el acenocumarol, famoso sintrom®.
    • Nuevos anticoagulantes orales (NACOS): entre los que destacan los inhibidores directos de la trombina, como el dabigatrán. O bien, los inhibidores directos del factor Xa, entre los que tenemos el rivaroxabán, apixabán o edoxabán.

El sintrom® es un fármaco que trata de inhibir la acción de la vitamina K, por lo que si ingerimos abundante vitamina K en la dieta, podríamos reducir el efecto anticoagulante de dicho fármaco.

De aquí en adelante haremos referencia al sintrom® como anticoagulante oral de referencia. Debido a que es el más usado y conocido en nuestro país. Aunque no olvidemos que la warfarina (aldocumar®) es otro fármaco antivitamina K, muy usado en Estados Unidos, entre otros países.

Indicación terapéutica

Antiagregantes

La indicación de los fármacos antiagregantes estaría sobre todo dirigida a aquellos procesos patológicos en los que la activación de la agregación plaquetaria pudiera ser peligrosa. Tal es el caso de aquellas enfermedades cardiovasculares en las que se hubiera desencadenado la ateroesclerosis. Las placas de ateroma, como anomalía o lesión del endoletio vascular, podrían estimular la agregación de plaquetas. Esto daría lugar a la formación de trombos o émbolos, que podrían obstruir el paso de la sangre. Destacarían las enfermedades cardiovasculares como la cardiopatía isquémica, los ictus o la isquemia arterial aguda, entre otras.

Anticoagulantes

Respecto a los fármacos anticoagulantes se pueden indicar en individuos con alto riesgo de formación de coágulos pequeños que podrían bloquear vasos importantes a nivel cerebral, del corazón o los pulmones.

Se recomienda la anticoagulación en algunas patologías del corazón como la fibrilación auricular o portadores de válvulas mecánicas

Dentro de las indicaciones más comunes tenemos:

  • Pacientes con arritmia cardíaca: como la fibrilación o flutter auricular.
  • Pacientes portadores de una válvula cardiaca artificial mecánica.
  • Paciente con afectación valvular o miocardiopatía dilatada.
  • Pacientes con antecedentes o presencia de trombosis venosa profunda o tromboembolismo pulmonar.
  • Pacientes con patologías hematológicas protrombóticas

Generalmente estas patologías tienen facilidad para producir la formación de trombos o émbolos sanguíneos, capaces de obstruir las arterias. En algunos casos la razón es debida a causas genéticas o hematológicas. En otras es debido a causas mecánicas. Como sucede con las patologías cardíacas anteriormente mencionadas, donde la sangre se “agita” demasiado promoviendo su coagulación. Al igual que sucede cuando en el campo de la repostería, batimos varias claras de huevo con azúcar. Los compuestos que eran fluidos se espesan dando lugar al merengue 🤔

Como sabrás, cuando una persona toma sintrom®, ha de realizarse generalmente controles mensuales para valorar sus cifras del famoso INR y en base a ello calcular la dosis de sintrom® que ha de tomar. Pero ¿qué es eso del INR? Continuemos leyendo… antes de dar el paso final. Es decir, antes de conocer cómo debe alimentarse una persona que toma anticoagulantes orales.


El famoso INR y su control para asegurar una correcta anticoagulación

¿Qué es el INR?

El INR (del inglés International Normalized Ratio) es la razón normalizada internacional del tiempo de protrombina. Es decir, es un valor que estima el tiempo que tarda la sangre en formar un coágulo. Lo valoran tanto los hematólogos a nivel hospitalario como los médicos de familia en el centro de salud. Previa medición por parte de nuestra enfermera habitual.

¿Qué valores objetivo se persiguen?

Para alcanzar niveles de anticoagulación terapéuticos, lo normal es mantener los niveles de INR en torno a 2-3. Salvo algunas patologías concretas en las que dicho rango se buscaría en torno a 2,5-3,5, como el síndrome antifosfolipídico o la presencia de válvulas mecánicas protésicas mecánicas.

¿Qué factores que podrían alterar el control del INR?

Esta pregunta es muy importante de contestar. Ya que es la causa del temor de muchos pacientes, que cuando acuden a su centro de salud. Temen que los valores del INR se hayan visto modificados. Entre dichos factores podríamos destacar:

  • Estado nutricional, incluida la ingesta de vitamina K en la dieta.
  • Tabaquismo y consumo de alcohol.
  • Adherencia a la medicación: hay pacientes que no toman bien la dosis, dando lugar a alteraciones en su control. Esto puede deberse por falta de información, por olvidos o por confusión o no entendimiento de la necesidad de tomarlo.
  • Variaciones genéticas de cada persona.
  • Interacciones medicamentosas. Un tema muy importante, sobre el que nuestro médico deberá estar pendiente.
  • Función del riñón, hígado y corazón. Si estos órganos funcionan mal, podría afectarse el control.

De todos ellos, vamos a centrarnos en lo referente a la alimentación 😉 Ya que es la cuestión que más dependería del propio paciente y de su entorno. Así que por fin, respondamos a nuestra pregunta estrella: ¿cómo debe alimentarse una persona que toma anticoagulantes orales? Sigamos…


¿Cómo debe alimentarse una persona que toma anticoagulantes orales?

Importancia de la ingesta de vitamina K en la dieta

En el caso de que una persona tome anticoagulantes orales antivitamina K como el acenocumarol (sintrom®) o la warfarina (aldocumar®). Habría que prestar especial atención a aquellos alimentos ricos en vitamina K. Si lo pensamos es lógico. El fundamento de ese fármaco es precisamente inhibir la acción de la vitamina K. Que como dijimos, potencia el proceso de coagulación. Por tanto, si tomamos fámacos antivitamina K, pero por otro lado tomamos vitamina K. Sería como estar recogiendo setas en el campo, introduciéndolas en una bolsa rota. Por mucho que llenemos la bolsa de setas, estará siempre vacía… 🤷‍♂️

Podríamos concluir que la eficacia de dichos anticoagulantes se ve afectada por las variaciones en la ingesta dietética de vitamina K. Sin embargo, sería importante destacar que esto no debe interpretarse como que los pacientes deben eliminar la vitamina K de su dieta. Más correcto sería decir que los pacientes tendrían que prestar atención a la ingesta dietética de vitamina K e intentar mantener un nivel de ingesta relativamente estable a lo largo del tiempo.

No se trata de eliminar la vitamina K de la dieta, sino más bien prestar atención y mantener un nivel de ingesta relativamente estable a lo largo del tiempo.

Advertencias a tener en cuenta

Debemos saber que la vitamina K se encuentra en alimentos tan saludables como las verduras de hoja verde. Por lo que esto NO significa que se deba dejar de ingerir alimentos ricos en vitamina K.

El verdadero objetivo sería comer aproximadamente una cantidad estable de vitamina K cada día. Notificándole a tu médico, aquellos cambios importantes en la dieta que se produjeran. 

Por otra parte, los pastillas de vitaminas, hierbas u otros suplementos, como los masticables de calcio, pueden contener vitamina K, y podrían interactuar con el sintrom®. Así que, sería buena idea mostrar siempre a tu médico la etiqueta de TODAS las vitaminas, hierbas u otros suplementos que se tomasen fuera de lo habitual.

Consejos generales en paciente que toman sintrom®

Entre los consejos más importantes podríamos destacar:

  • No tomar bebidas alcohólicas y sobre todo evitar excesos en su consumo. Se ha visto que podría favorecer el riesgo de sangrados indeseables.
  • No realizar cambios bruscos en la dieta así como no abusar de un exceso de alimentos ricos en vitamina K. Ante cualquier cambio importante, se debe notificar a tu médico.
  • Evitar la realización de ejercicio físico violento, dado el aumento de riesgo de sangrado. Esto no significa que no pueda realizarse actividad física. Sino que debe hacerse de manera leve-moderada.
  • ¡Cuidado con los golpes!, caídas e inyecciones intramusculares. Si puedes tomar los medicamentos vía oral, sería preferible. Para evitar la aparición de hematomas.
  • Si eres mujer en edad fértil y tomas sintrom®, debes comunicarlo a tu médico, para cambiar a otro tipo de anticoagulante, como la heparina. Ya que dicho fármaco está contraindicado en el embarazo.

Alimentos y vitamina K

A continuación vamos a enumerar varias listas de alimentos en función de los niveles de vitamina K que contienen. Pero antes de nada debemos destacar que a nivel general:

Se debe realizar una dieta normal, variada y sin restricciones importantes.

Debemos por tanto alejarnos de la falsa idea de que un paciente con sintrom® no puede tomar vegetales. Recuerda, se puede realizar una dieta normal, evitando los extremos. Ni una desnutrición desmedida ni una sobrealimentación o exceso de ingesta de ciertos alimentos. La clave está en el punto medio 😉

He aquí una tabla orientativa del nivel de vitamina K en algunos alimentos de consumo habitual:

Algunos alimentos clasificados en función de su contenido en vitamina K

De esta tabla debemos extraer la conclusión de que debemos alimentarnos de manera variada y constante. No se han de evitar ninguno de los alimentos con niveles altos o moderados de vitamina K. Tan solo debemos caer en la cuenta de que si se abusan de ellos y se altera el control del sintrom, probablemente podemos autorregularlo mediante un mayor conocimiento de nuestra propia alimentación.

En cuanto a las bebidas, sin bien no se ha observado que la cafeína produzca grandes alteraciones en el INR. Si se han observado cambios en este tras la toma de infusiones de té verde. El alcohol se ha visto que aumenta el riesgo de sangrado, sobre todo si su ingesta es moderada-grave.


Conclusiones

Y estamos llegando al fin de este post. En el que me gustaría resumir y destacar los puntos más importantes:

  1. La coagulación sanguínea es un proceso mediante el cual la sangre líquida forma un coágulo gelatinoso. Cuyo fin es llevar a cabo procesos de hemostasia. Es decir, detención de una hemorragia o sangrado.
  2. El fenómeno de hemostasia lleva a cabo varios procesos. Los principales son la aparición de una vasconstricción, la creación de un tapón plaquetario, y la formación de un coágulo.
  3. Para que se forme el coágulo es necesario que se active la famosa cascada de la coagulación, la cual tiene varias vías (intrínseca y extrínseca). Alcanzando una vía común, para poder dar lugar a la formación de fibrina.
  4. Dicha cascada es dependiente en varios de sus puntos, de la acción de la vitamina K. La vitamina de la “K”oagulación.
  5. Hay enfermedades que fomentan la aparición y estimulación de trombos y émbolos sanguíneos. Tales como la fibrilación auricular, valvulopatías con prótesis metálicas, enfermedades hematológicas, etc… Pudiendo desencadenar en enfermedades cardiovasculares.
  6. Para esos casos donde un exceso de coagulación pudiera ser perjudicial. Existen fármacos destinados a dificultar el proceso de coagulación. Ya sea en la formación del tapón plaquetario (fármacos antiagregantes) como en la activación de la coagulación (fármacos anticoagulantes).
  7. Entre los antiagregantes cabe destacar sobre todo la famosa aspirina® o acido acetilsalicílico. Mientras que dentro de los anticoagulantes destacan tanto la heparina como los anticoagulantes orales. Y de estos últimos, el más usado y conocido antivitamina K es el sintrom®
  8. El INR o International Normalized Ratio, es la forma de medir el tiempo de formación de protrombina. Siendo deseable, en caso de tomar sintrom®, alcanzar niveles de INR entre 2 y 3. Salvo algunas excepciones donde habrá que aspirar niveles entre 2,5-3,5.
  9. De todos los factores que podrían afectar a los niveles de control del INR, una alta ingesta de alimentos ricos en vitamina K, el tabaquismo, la toma de alcohol, la interacción con ciertos medicamentos y la baja adherencia al tratamiento, entre otros.
  10. Recuerda que una persona que toma sintrom®, debe comer prácticamente de todo. Sin realizar grandes modificaciones en su ingesta de comida habitual. Teniendo en cuenta, que habría que mantener de manera regular la toma diaria de vitamina K. Prestando atención a la toma de aquellas verduras de hoja verde, espinacas, acelgas, kale, brócoli, etc… Sin que ello suponga su eliminación de la dieta.

Espero que esta serie de consejos te ayuden a saber que aquellas personas que toman sintrom®. Pueden comer variado, sin grandes restricciones en su dieta. Sabiendo que si no se hacen cambios importantes, se puede comer prácticamente de todo 😉


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Enrique Rodríguez Guerrero

Enrique Rodríguez Guerrero

Enrique es licenciado en Medicina por la Universidad de Granada y Médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Practicante de ajedrez en el pasado, ostentando el título de Gran Maestro por la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE). Enamorado del conocimiento y de la docencia, con ánimo de aportar su granito de arena a los demás.
https://doctorkuaik.com


Comentarios

  1. Post interesante acerca de la toma de anticoagulantes orales como el conocido sintrom . Una de las confusiones mas comunes entre las personas que toman este medicamento , es la creencia bastante extendida de que no deben consumir verduras y sobre todo hortalizas de hojas verdes , o que están contraindicadas por su alto contenido en vitamina K . Esta indicación va mas en la linea de que una vez instaurado el tratamiento y la dosis de sintrom , no es aconsejable incrementar el consumo de estas verduras , mas allá de las que tomábamos con anterioridad a la implantación del tratamiento con sintrom . Felicidades de nuevo por la información que nos brinda el Dr. Kuaik sobre temas frecuentes y a veces controvertidos en cuanto a su interpretación .

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