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¿Cómo podemos prevenir y tratar los resfriados en invierno?

Estamos a las puertas de la llegada del frío invierno, donde los resfriados nos querrán tocar a la puerta antes que el propio Papa Noel. Cada vez es más frecuente encontrarse pacientes que no saben como prevenir y tratar los resfriados. Sin duda alguna es uno de los síndromes más frecuentes por estas fechas, y que mayor demanda generan en las consultas de atención primaria y urgencias. Pero… ¿realmente siempre precisamos de asistencia sanitaria para tal síndrome? ¿Merece la pena esperar numerosas horas en una sala de espera de urgencias llena de pacientes con múltiples enfermedades? O quizás… podemos hacer algo más por nosotros mismos y los nuestros, desde nuestra propia casa, como hacían nuestras abuelas. Si quieres mejorar tus conocimientos y autonomía en cuanto a todo lo referente a los resfriados, ¡no dudes en seguir leyendo el siguiente post!


¿Qué es el resfriado común?

El resfriado común, también conocido como catarro o constipado, es un síndrome benigno y autolimitado que afecta a las vías respiratorias superiores. Es la enfermedad aguda más frecuente en todo el mundo industrializado (kuaik-link) y que más a menudo justifica el absentismo escolar y laboral (kuaik-link).

Puede deberse a diferentes enfermedades causadas por diferentes familias de virus. En el caso de los adultos, dentro de los grupos más frecuentes tenemos los rinovirus (30-50%), coronavirus (10-15%), virus influenza (5-15%), virus parainfluenza (5%) y virus respiratorio sincitial (5%) entre otros. Sin embargo en los niños, son precisamente estos dos últimos los más frecuentes.

Por los síntomas manifestados, no podemos llegar a saber, que tipo de virus seria el causante. Y es que, todos ellos pueden manifestar síntomas similares. ¡Que lío! ¿No?

Finalmente, debemos destacar que el resfriado común es una entidad separada y distinta de otras enfermedades respiratorias menos frecuentes. Entre ellas tendríamos, la gripe, la faringitis bacteriana, la bronquitis aguda, la sinusitis bacteriana aguda, la rinitis alérgica y la tos ferina, entre otras… Probablemente, el temor a que los síntomas acontecidos se deban a alguna de estas otras entidades, puede ser la razón que impulse a los pacientes a acudir a las consultas médicas.

Pero mi propósito es armarte de información de utilidad. Para darte mayor criterio e independencia a la hora de enfrentarte ante un resfriado común 😉

Abrígate bien para recuperarte pronto

¿Por qué se producen los resfriados?

El resfriado común se produce por las transmisión de los virus anteriormente mencionados, mediante dos mecanismos fundamentalmente:

a) Contacto de manos: ya sea por contacto directo con otra persona resfriada, o bien por contacto indirecto sobre superficies contaminadas previamente.

b) Partículas o gotas: ya sean de pequeño tamaño transmitidas al aire ambiente al toser, o de mayor tamaño transmitidas por contacto cercano.

Curiosamente, no está claro su transmisión a través de la saliva. Ya que el 90% de las personas con resfriado no presenta presencia del virus en la saliva (kuaik link). ¿Curioso verdad?


¿Qué síntomas son los más frecuentes?

Hemos de saber que los síntomas del resfriado común se deben en gran medida a la lucha que se establece entre nuestro sistema inmunológico y el virus. Como en todo conflicto, el campo de batalla se ve afectado mientras éste se resuelve. Y es por ello que nuestro organismo sufre diversos síntomas. Que más que ser indicativos de que algo va mal en sí, serían indicativos de que todo marcha bien. Pero en ningún caso debemos caer en el error de que deban ser evitables a toda costa, salvo incomodidad extrema. Puesto que son el signo de alarma de que reaccionamos ante la adversidad.

Los síntomas pueden variar sustancialmente de un paciente a otro. De todos ellos destacarían los propios de la rinitis (inflamación de la mucosa nasal). Hablamos de la congestión y secreción nasal, estornudos, picor nasal. También tendríamos dolor por garganta seca o irritable. La tos es común y tiende a aparecer después del inicio de la secreción nasal y la obstrucción. Dicha secreción irrita la garganta y desencadena el reflejo de la tos.

Otros síntomas comunes incluirían, malestar general, dolor de cabeza y presión o malestar en los oídos y la cara. Si bien la fiebre sería poco frecuente en los adultos con resfriado, sí que podría aparecer en niños. Incluso en algunas ocasiones podría aparecer asociada una conjuntivitis aguda a nivel ojos, generalmente por contacto con las manos.

Respecto a la secreción nasal puede ser de aspecto claro o purulento. Sin embargo, ello no sería motivo para considerar el cuadro de mayor gravedad y/o pensar en la posibilidad de usar antibióticos para tratarlo (kuaik-link). La secreción nasal purulenta por sí sola puede ser un proceso autolimitado dentro de la curación normal de un resfriado común.

Los síntomas del resfriado pueden ser muy variados

Me imagino que te preguntarás, por qué un resfriado común puede ser tan variable en cuanto a síntomas y duración. La respuesta está en que la intensidad y el tipo de síntomas del resfriado común están relacionados con la variabilidad del propio sujeto. Siendo influyentes además, factores como la edad, las enfermedades subyacentes y la experiencia inmunológica previa del organismo frente al tipo de virus infeccioso.


¿Cuánto tiempo dura generalmente la incubación del virus y síntomas del resfriado?

Entendemos como período de incubación del virus, el tiempo que va desde el momento del contacto con el material infeccioso hasta el inicio de los síntomas. Lo normal es que la duración sea de 24 a 72 horas. Por otra parte, los síntomas del resfriado generalmente persisten durante 3 a 10 días (kuaik-link).

A veces podría darnos la sensación de que tenemos otro tipo de enfermedad, si la duración es más larga de lo habitual. Sin embargo, en el contexto de un resfriado, esto puede ocurrir en algunos casos, donde el cuadro clínico podría durar hasta 2 semanas en el 25% de los pacientes, particularmente en caso de ser fumador (kuaik-link)(kuaik-link). Siendo esta una más de todas las consecuencias del tabaquismo conocidas. O bien,  podría producirse una reinfección después de la reexposición. Aunque en este último caso, una infección posterior a causa de los mismos agentes o agentes similares, darían síntomas más leves y de menor duración.

Por tanto, habrá que tener especial atención de cara a las reinfecciones en aquellas personas que padezcan de algún otro tipo de enfermedad crónica subyacente, algún trastornos de inmunodeficiencia congénita, algún grado de  desnutrición, o incluso ¡en personas sanas fumadoras!

Un resfriado suele durar de 3 a 10 días aproximadamente

¿Requiero de pruebas complementarias para su diagnóstico?

¡No es necesario! De rutina no se precisan pruebas para diagnosticar un resfriado común. Se trata de un diagnóstico más bien clínico, reconocido por el tipo, intensidad y duración de los síntomas descritos anteriormente.

Hemos de saber que las pruebas complementarias sólo estarían recomendadas cuando tras la investigación de los signos y síntomas así como de una exploración física, no se lograra aclarar lo que le pasa al paciente. Por eso es un síndrome que incluso conociendo toda esta información, ¡podrías diagnosticarte tú mismo!


¿Cuándo debo preocuparme y acudir al médico?

Pues la respuesta se resumiría a cuando el paciente se saliese del cuadro clínico descrito anteriormente. Tan sólo se debería consultar a un médico si dichos síntomas empeoraran cada vez más y/o persistieran por encima del tiempo esperado para la recuperación.

Sin embargo, para tu tranquilidad, la mayoría de las personas y la mayoría de los resfriados presentan síntomas autolimitados. El propio organismo se encarga de frenarlos. Se trata de una enfermedad sin complicaciones generalmente. Donde de manera excepcional, podrían desarrollarse otras patologías como: sinusitis, enfermedad del tracto respiratorio inferior, exacerbaciones en pacientes asmáticos, otitis media aguda, etc…


¿Cómo podemos tratar los síntomas del resfriado?

Puesto que se trata de una patología autolimitada, el tratamiento tan sólo tendría fines paliativos de los síntomas. Y no curativos per sé.

Por eso, la mayoría de las personas con síntomas leves no requieren tratamiento sintomático alguno. Y en el caso de padecer síntomas de grado moderado a grave, sí estaría indicado el tratamiento sintomático, con el fin de aliviar los síntomas.

¿Existe un tratamiento mejor que otro? ¡Para nada! Existen diferentes tratamientos, cada uno adaptado a los diversos síntomas que se podrían tener. Recuerda, que el resfriado común puede presentar una variedad muy distinta de ellos. Y será cada caso en particular, el que marque el camino a seguir. A continuación te muestro las diferentes opciones, sin que ninguna sea mejor que la otra. ¡Cada cual será válida en su contexto particular!

Desde el punto de vista de la evidencia científica actual, trataré de agrupar los diferentes tratamientos en función de si estos podrían ser efectivos, escasamente efectivos o inefectivos. Para ello te mostraré en primer lugar una tabla resumen:

Productos para combatir los síntomas del resfriado común. Adaptado de UptoDate.

Tratamientos que podrían ser efectivos

Ninguno de estos tratamientos reduciría la duración del resfriado. Pero al menos, se nos podría hacer más llevadero.

1) Analgésicos como el paracetamol o los antiinflamatorios no esteroideos

Probablemente el paracetamol te suene como un fármaco de uso muy común. Sin embargo, ¿reconoces el nombre de los antiinflamatorios no esteroideos (cuyas siglas son AINEs)? Pues bien, este otro grupo lo conforman fármacos que sí te sonarán un poco más, como el ibuprofeno, naproxeno, dexketoprofeno, diclofenaco…

En sus dosis adecuadas, pueden mejorar síntomas como la sensación febril, dolor de cabeza o malestar general (kuaik-link). Sin embargo no son tan efectivos para mejorar los síntomas propiamente respiratorios (kuaik-link).

El paracetamol podría ser útil si sensación febril, dolor de cabeza o malestar general del resfriado

2) Combinación de antihistamínicos y descongestionantes

Los antihistamínicos van dirigidos a tratar los síntomas propios de la rinitis (inflamación de la mucosa nasal), tales como: congestión y secreción nasal, estornudos y picor nasal. Mientras que los descongestionantes nasales consiguen aumentar el flujo de aire, mediante el mecanismo de vasoconstricción que producen. Algunos ejemplos son: pseudoefedrina, fenilefrina, metoxamina, tramazolina, nafazolina, oximetazolina y xilometazolina.

Si bien estos productos por sí solos no han demostrado un beneficio claro. La combinación de antihistamínicos con descogestionantes podrían mejorar los síntomas (kuaik-link). Su uso se deberá valorar en función de la aparición de posibles efectos secundarios tales como somnolencia, boca seca, insomnio y mareos. En caso de síntomas muy incómodos, podría ser cuestión de probarlos. Y abandonar el tratamiento, si tuvieras algunos de estos efectos secundarios.

3) Cromoglicato sódico intranasal/inhalado

El cromoglicato sódico (kuaik-link) podrían mejorar los síntomas de secreción nasal, dolor de garganta o tos, tanto usado en polvo seco como en spray (kuaik-link).

4) Bromuro de ipratropio intranasal

Este fármaco podría mejorar la secreción nasal, aunque no tanto la congestión nasal. Por otra parte, podrían aparecer en algunos casos efectos secundarios como sequedad nasal o sangrado nasal ocasional, aunque muy bien tolerados y autolimitados (kuaik-link).

Tratamiento con escasos beneficios

1) Dextrometorfano:

Este fármaco tiene como mecanismo frenar el reflejo de la tos. Se podría decir, que hay algo de beneficio en la resolución de la tos aguda propia de un resfriado común. Pero los estudios son algo pobres en ese sentido como para recomendarlo con seguridad (kuaik-link).

2) Descongestionantes

Los hay tanto vía oral como de aplicación tópica. De los ya mencionados, suele considerarse más efectivo la pseudoefedrina que la fenilefrina, para los síntomas propios de la congestión nasal. Sin embargo, no está muy claro que su efecto sea superior al propio placebo (kuaik-link).

En el caso de su uso tópico,  no se deberían de usar más de 2-3 días, porque si superamos las 72 horas de su uso, se ha visto que podríamos provocar una rinitis de rebote. Porque tras una vasoconstricción artificial y mantenida por el uso de estos fármacos, el organismo produciría de manera compensatoria una vasodilatación ¡Y sería vuelta a empezar! No por culpa de la infección, sino como efecto secundario de un tratamiento excesivo! ¡Ojo con esto!

Por otra parte podrían aparecer de manera ocasional efectos secundarios tales como sangrados nasales, agitación, insomnio y empeoramiento del control tensional en pacientes con hipertensión preexistente.

3) Sprays salinos nasales

Los preparados naturales como el suero fisiológico o preparados de agua de mar, podrían tener algún beneficio, aunque con una limitada evidencia (kuaik-link).

4) Expectorantes

Hay fármacos expectorantes de venta libre, para tratar la tos aguda de un resfriado común, tales como la guaifenesina, los mucolíticos y medicamentos combinados. Sin embargo, no hay pruebas evidentes de ir a favor o en contra de dichos productos (kuaik-link).

5) Productos a base de raíces

La preparación de productos a partir de raíces de Pelargonium sidoides (kuaik-link), podrían reducir algunos síntomas graves del resfriado común (kuaik-link) (kuaik-link). Pero aún faltaría mayor evidencia para poder recomendarlos libremente.

Pelargonium siloides

6) Zinc

Algunos productos con sulfato de zinc podrían disminuir la duración e intensidad de algunos síntomas del resfriado común. Pero no estaría del todo recomendado su uso, debido a los beneficios inciertos y sí posible toxicidad, como la pérdida del olfato (anosmia), incluso irreversible, en algunos casos (kuaik-link).

Tratamientos inefectivos o sin beneficio constatado

Los tratamientos que ahora mencionaremos sí que se ha probado su inefectividad o carencia de beneficio ante el resfriado común. Toma nota e identifícalos…

1) Antibióticos

Por definición no puede ser un tratamiento indicado para el resfriado común. Si recuerdas, al comienzo definimos al resfriado común como una enfermedad causada por virus. Sin embargo, los antibióticos son tratamientos indicados para combatir exclusivamente a bacterias, no virus.

¡Sería cómo apagar un fuego con aire en vez de con agua! Sí, sí… Se podría pensar que los antibióticos algo podrían hacer, al menos se prueba y ya está… Pero de igual modo que si tratamos de apagar el fuego con el elemento equivocado. En vez de hacerlo desaparecer podríamos inconscientemente avivarlo.

¿Tendría sentido en ese caso tratar de aniquilar bacterias del organismo, cuando la infección está producida por otro tipo de microorganismos distintos? Pues igual que podemos empeorar las cosas en ese hipotético incendio, los estudios muestran que tratar un resfriado común con antibióticos, no ha demostrado beneficio alguno y sí aparición de más efectos secundarios (kuaik-link).

2) Antihistamínicos

De manera aislada, tienen más efectos secundarios que beneficios, destacando la somnolencia y mareo. Por lo que respecto a su uso, la balanza se inclinaría en su contra (kuaik-link).

4) Vitamina C, equinácea y otros

Desde antaño la vitamina C se considera erróneamente uno de los remedios naturales más recomendados para el tratamiento de un resfriado común. Sin embargo, la evidencia científica no ha demostrado que el beneficio que ésta produce sea tan importante como se piensa (kuaik-link). A este respecto, se podrían tomar alimentos ricos en vitamina C y probar los efectos a nivel individual. Pero no habría evidencia científica suficiente como para justificar la toma suplementos vitamínicos.

En caso de que tomes vitamina C, que sea de la forma más natural posible

Respecto a la equinácea (kuaik-link), tampoco podríamos decir en la actualidad que sea superior al placebo (kuaik-link). Tampoco se han visto beneficios claros con el uso de codeína (kuaik-link), corticoides intranasales (kuaik-link) o la inhalación de aire caliente y humidificado (kuaik-link).


¿Cómo podemos prevenir los resfriados?

La mayoría de las estrategias de prevención para el resfriado común se han centrado en el uso de vitaminas, minerales, hierbas y cambios en el estilo de vida. Sin embargo, como hemos mencionado anteriormente no se ha demostrado de manera concluyente que ninguna vitamina (C, D, E) o producto de herbolario, tenga un impacto en la incidencia del resfriado común.

¿Quiere decir esto que no funcionan? Para nada… Lo que quiero decir es que no tienen evidencia científica suficiente como para recomendar su uso de manera generalizada. Por lo que son opciones cuya decisión es personal. Ya que podrían beneficiar a unos o podrían no tener efectos, o perjudicar a otros…

Sin embargo, sí que debemos destacar el beneficio de la higiene de manos como método preventivo de la propagación de virus respiratorios, especialmente en niños más pequeños, aunque también en adultos. Quizás pueda llamarte la atención esta recomendación. Sin embargo, recordemos que uno de los mecanismos de contagio era por contacto con las manos de manera directa o indirecta. Si se realiza una adecuada práctica de higiene de manos, probablemente el riesgo de infección disminuirá (kuaik-link).

Cartelería sobre limpieza de manos del Ministerio de Sanidad español 2018

Para la desinfección de manos se recomiendan geles con alcohol (kuaik-link) como método efectivo para reducir la concentración de los virus infecciosos en las manos. Mientras que para el lavado de manos cuando están visiblemente sucias, se recomienda el uso de agua y jabón. 


Conclusiones

Con ánimo de que nos quedemos con la información más importante, destacaremos a continuación la información que no debes olvidar:

  1. El resfriado común o catarro, es un síndrome benigno y autolimitado, causado por diferentes tipos de virus, y no bacterias.
  2. El mecanismo de contagio puede producirse mediante el contacto con las manos o por transmisión de partículas o gotas emitidas por la persona que lo padece.
  3. Entre los síntomas más frecuentes tenemos: la congestión, picor y secreción nasal, estornudos, dolor de garganta, tos, malestar general, dolor de cabeza, etc… Puede haber fiebre sobre todo en el caso de los niños pequeños. Y el color de la secreción o expectoración no sería indicativo de mayor o menor gravedad.
  4. Si bien la intensidad de los síntomas es variable, esta aumenta con la edad, ante enfermedades crónicas subyacentes, en casos de desnutrición y en fumadores.
  5. La duración de los síntomas, si bien es variable, suelen persistir desde 3 a 10 días aproximadamente. Aunque hay casos en los que esto podría alargarse incluso hasta más de 2 semanas.
  6. El resfriado común no precisa de ningún tipo de prueba complementaria. Se trata de un diagnóstico clínico, que tú mismo puedes reconocer.
  7. Sólo sería útil consultar con tu médico en caso de que el resfriado tuviera síntomas diferentes a los descritos o la intensidad de estos fuera cada vez mayor, sin mejoría tras el tratamiento inicial. En los demás casos, la mejor opción es ¡dejar que sea tu propio organismo quién actúe!
  8. Los síntomas leves no merecerían la pena de ser tratados. Mientras que en caso de síntomas moderados o graves, algunos productos podrían ayudar a paliarlos. Dentro del tratamiento, podrían ser efectivos tanto el uso de paracetamol o antiinflamatorios, la combinación de antihistamínicos y descongestionantes, el cromoglicato sódico intranasal/inhalado y el bromuro de ipratropio intranasal.
  9. Sin embargo, se ha probado la inefectividad o carencia de beneficio, en el caso de los antibióticos, el uso aislado de antihistamínicos, vitamina C, equinácea, codeína, corticoides intranasales o inhalación de aire caliente y humidificado.
  10. Para prevenir los resfriados, por encima de todos los mecanismos, el que más evidencia científica tiene probada, es la higiene de manos, para evitar el contagio.

Y para finalizar, aprovecho para adjuntarte esta magnífica infografía de PiCuida, que resume de manera gráfica gran parte de lo expuesto en este post.

 

Infografía sobre el resfriado común (Picuida)

Así que nada más… ¡A cuidarse y a disfrutar de una feliz navidad! Eso sí… sin mocos ni estornudos a ser posible 🙂


Enrique Rodríguez Guerrero

Enrique Rodríguez Guerrero

Enrique es licenciado en Medicina por la Universidad de Granada y Médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Practicante de ajedrez en el pasado, ostentando el título de Gran Maestro por la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE). Enamorado del conocimiento y de la docencia, con ánimo de aportar su granito de arena a los demás.
https://doctorkuaik.com


Comentarios

  1. Buena explicación para conocer mejor la sintomatologia y el tratamiento , si procede , del resfriado común . Resuelve algunas dudas que al gran público le genera la forma de abordar estas infecciones producidas por virus . Muy amena la exposición para aquellas personas que tengan interés en estas temas de salud , que a veces pueden confundirnos .

  2. Hola, muy interesante toda la información que das a conocer sobre el resfriado, yo desconocía, sobretodo para poder evitarlo, gracias.Próximamente «llegarán» las famosas «olas de frío polar», Enero y Febrero……y quería hacerte una consulta.Escuché un día en el autobús a una mujer que decía; es bueno, muy bueno, que haga mucho, muuucho frío, cuanto más frío mejor, porque así se limpia el ambiente del aire, los microbios se mueren (congelados).Me acordaré siempre de esta señora, a los pocos dias, y en plena ola de frío polar, pillé un resfriado de los buenos.Acaso el microbio sobrevivió a la «congelación»? Se hizo inmune? O me lo traje a casa y aquí se descongeló?…..Ji,ji…Qué hay de cierto que el frío mate a los microbios?

    1. Buenas Chelo! Me alegro que te haya servido la información que has encontrado en este artículo. Respecto al comentario de aquella mujer, si bien nunca lo había escuchado, salvo mejor criterio no parece tener mucha evidencia científica. De hecho se sabe que los virus resisten más las bajas temperaturas que las altas. Si observas tanto los resfriados como la gripe son infecciones de las vías respiratorias altas que se dan más en las estaciones de frío. Más bien el debate sería, ¿por qué se dan más en invierno? Para ello hay diversas hipótesis. Una de ellas trata de explicarlo mediante el argumento de que en dicha época pasamos más tiempo en espacios cerrados y con poca ventilación, al protegernos del frío, lo cual favorecería el contacto con el virus. En ese sentido, en aquel autobús donde estabas habría más riesgo de contagio por contacto. Otra hipótesis trataría de explicar que los virus del resfriado son más activos a bajas temperaturas o bien que nuestro sistema inmulógico se vuelve menos eficaz con el frío (kuaik-link). Por tanto, tanto los datos epidemiológicos como las hipótesis actuales, más bien irían a favor de: cuanto más frío probablemente peor! Una de las mejores formas de prevención es la higiene de manos, para evitar que por contacto introduzcamos accidentalmente el microorganismo en nuestro interior.

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