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¿Qué suplementos alimenticios tomar en el embarazo?

Si bien es importante conocer las recomendaciones dietéticas de una mujer durante la gestación. No menos importante sería saber que suplementos alimenticios tomar en el embarazo. Existe una oferta importante de suplementos multivitamínicos y minerales, con objeto de minimizar el  riesgo potencial de efectos negativos para la mamá y futuro bebé. Pero… ¿cuáles están recomendados para todas las mujeres embarazadas y cuáles sólo de manera excepcional? Para saber más, en el siguiente post trataremos de especificar la evidencia que hay detrás de cada una de las vitaminas y minerales más conocidos durante el embarazo. ¡No te lo pierdas! si quieres saber que suplementos alimenticios tomar en el embarazo.


Recomendaciones generales

Dentro de las recomendaciones generales que tendría que tener en consideración una mujer embarazada, podríamos destacar las siguientes:

  • Aumento de peso gestacional apropiado.
  • El consumo de una variedad de alimentos principalmente completos, sin procesar. Así como en cantidades apropiadas para permitir un aumento de peso gestacional adecuado, pero no excesivo.
  • Suplementos apropiados de vitaminas y minerales.
  • Evitar el alcohol, el tabaco y otras sustancias nocivas
  • Manejo seguro de los alimentos.

De todos estos puntos, en el post sobre qué comer en el embarazo, hablamos de los aspectos nutricionales más importantes así como manejo seguro de alimentos. En esta ocasión profundizaremos sobre los suplementos alimenticios que se han de tomar en el embarazo.


Recomendaciones sobre micronutrientes en el embarazo

Una duda muy común durante el propio embarazo es que tipo de alimentación estaría indicada y cual no. ¿Habría que realizar algún tipo de modificaciones respecto a las recomendaciones dietéticas normales? De todo ello hablaremos a continuación… Cuando hablamos de micronutrientes o suplementos alimenticios a tomar en el embarazo, nos referimos a elementos tales como: hierro, calcio, ácido fólico, yodo o vitamina D, entre otros…

Generalidades sobre los micronutrientes

A nivel general, en mujeres embarazadas dentro de los países desarrollados, donde hay acceso a una alimentación completa y equilibrada. No haría falta la toma de suplementos alimenticios en el embarazo, ya que dichos micronutrientes estarían presentes en los alimentos de forma natural. Esto es salvo la toma de ácido fólico desde unos meses antes del embarazo hasta la finalización del primer trimestre. Así como la toma de yodo durante el embarazo y lactancia.

Hemos de saber que la mayoría de los estudios realizados en cuanto a si sería necesario la toma de suplementos ricos en micronutrientes. Han sido llevados a cabo en poblaciones de bajos y medios ingresos económicos. Donde las deficiencias alimenticias son más frecuentes. En esos casos, un déficit de micronutrientes podría dar lugar a un bajo peso al nacer. Sin haber podido demostrar otro tipo de problemas. Y en esos casos, sí parece mejorar los resultados el aportar suplementos con micronutrientes que palien ese déficit (kuaik-link). Para el resto de casos, como es la mayoría de las mujeres embarazadas en los países desarrollados, como el nuestro, no sería necesario tal aporte. Entendiendo que lo podremos obtener mediante una alimentación equilibrada.

Por tanto, veamos a continuación que suplementos alimenticios tomar en el embarazo y cuales no, de manera sistemática.

Hierro

El hierro es un mineral muy importante dentro del embarazo. En relación con el desarrollo cerebral del feto. Según los últimos estudios, no sería necesario tomar suplementos de hierro en todas las mujeres embarazadas (kuaik-link). Salvo que éstas tuvieran un déficit de hierro en las analíticas o bien presentasen anemia.

Toma suplementos de hierro en el embarazo tan sólo si hay déficit o anemia demostrada

Las mujeres con anemia por deficiencia de hierro, es decir,  hemoglobina del primer o tercer trimestre <11 g/dL. O hemoglobina del segundo trimestre ≤10.4 g/dL y ferritina sérica baja <40 ng/mL. Sí que deberían recibir un suplemento de hierro adicional (30 a 120 mg por día) hasta que se corrija la anemia (kuaik-link).

Calcio y vitamina D

Se ha observado que un déficit de calcio y vitamina D en el embarazo está relacionado con alteraciones en la salud fetal y de la madre. Lo que no se tiene claro es si este déficit sería causa de dicha mala salud. O si más bien, la mala salud es causada por otros motivos, siendo este déficit un marcador presente en estas situaciones.

1. Calcio

El calcio es necesario para correcto desarrollo del esqueleto fetal. Sobre todo durante el tercer trimestre de embarazo. La cantidad diaria recomendada (CDR) sería de 1000 mg de calcio al día, o lo que es lo mismo, 1 g de calcio al día. Tomar suplementos de este en caso de déficit podría disminuir el riesgo de desarrollo de hipertensión arterial en el embarazo (kuaik-link). Sin embargo, con niveles normales de calcio, no parece que aporte ningún beneficio extra.

Toma el calcio que necesites a través de los alimentos

2. Vitamina D

Parece recomendable la toma de una dosis diaria de 400 UI de vitamina D en todas las mujeres en edad reproductiva, embarazadas y durante la lactancia.

Habría que especificar que los suplementos con etiquetados de vitamina D. Lo que realmente contienen son precursores de dicha vitamina. Es decir, ercocalciferol (vitamina D2) y colecalciferol (vitamina D3). De estas dos, el colecalciferol tiene más facilidad para convertirse en formas activas de vitamina D, como la 25-hidroxivitamina D (25-OH Vitamina D). Por tanto, en caso de tomar suplementos de este tipo, serían preferible aquellos que contengan colecalciferol (vitamina D3).

Actualmente no hay suficiente evidencia como para recomendar la suplementación superior a la CDR de vitamina D. Si bien está recomendada en países con bajos niveles de vitamina D, como Estados Unidos o Reino Unido, durante todos los días del embarazo y la lactancia (kuaik-link). En países como España, la suplementación de vitamina D no está recomendada de manera sistemática. Debido a que mediante la exposición solar, podemos sintetizar a través de la piel sobre el 90% de la vitamina D necesaria.

Obtén la vitamina D necesaria a través de tu piel

Por tanto, salvo el ingerido por los alimentos y exposición solar. Ni el calcio ni la vitamina D son suplementos alimenticios a tomar en el embarazo de manera sistemática. Tan sólo en caso de déficit de vitamina D constatado.

Ácido fólico

La vitamina B9 o comúnmente conocida como ácido fólico. Es un tipo de vitamina que juega un papel importante en el desarrollo del tubo neural del embrión. Por lo que su déficit está asociado al riesgo de poder desarrollar defectos de dicho tubo neural, tales como espina bífida y anencefalia, entre otras.

Por dicho motivo, existe una recomendación generalizada a todas las mujeres con intención preconcepcional o embarazadas que sería la siguiente:

Las mujeres que deseen quedarse embarazadas han de tomar de 0,4 a 0,8 mg diarios de ácido fólico, 1 mes antes de la concepción y en los primeros 3 meses del embarazo.

Así mismo, los profesionales sanitarios deberían recomendar la toma de suplementos de ácido fólico a aquellas mujeres que no estén buscando embarazo. Pero que no usen ningún tipo de método anticonceptivo.

Riesgos mayores

En el caso de mujeres con deseo de gestación y que tengan algunos de los antecedentes personales de riesgo conocidos, tendría que tomar dosis mayores de ácido fólico. Estos serían, que hayan tenido antecedentes de gestación con algún tipo de déficit del tubo neural, que sean diabéticas, que presenten una obesidad con IMC > 35 o que padezcan de epilepsia con tratamiento anticonvulsionante. En estos casos habría que tomar dosis mayores de ácido fólico. Siendo recomendable 5 mg/día durante los 3 meses antes de la concepción y en los primeros 3 meses del embarazo, recogido en el PAPPS 2018, (kuaik-link).

Alimentos ricos en ácido fólico

A parte de la dosis de ácido fólico recomendada a través de suplementos. Podríamos destacar los siguientes alimentos ricos en ácido fólico: legumbres (garbanzos, lentejas) y los vegetales de hoja verde como las espinacas, escarola, guisantes, alubias secas, cereales fortificados, frutos secos, semillas de girasol, entre otros (kuaik-link).

Los vegetales de hoja verde son ricos en ácido fólico. Consúmelos habitualmente además de los suplementos de ácido fólico durante el embarazo.

Por tanto, el ácido fólico sí que es uno de esos suplementos alimenticios a tomar en el embarazo de manera sistemática, al menos hasta el primer trimestre de gestación.

Colina

La colina es un tipo de molécula o nutriente esencial que suele unirse a las vitaminas del grupo B. Forma parte de lípidos como la fosfatidilcolina o la esfingomielina, presente en las membranas celulares. Además es la precursora de la acetilcolina. Conocida como un neurotransmisor involucrado en muchas funciones, entre las cuales se incluye la memoria y el control muscular (kuaik-link).

En el embarazo tiene una repercusión muy importante en cuanto a la formación del sistema nervioso central del embrión. Con efectos sobre el desarrollo cognitivo del bebé (kuaik-link).

Se recomienda que las mujeres embarazadas consuman la colina adecuada de los alimentos y las fuentes suplementarias. Aunque la colina a menudo está ausente o es baja en vitaminas prenatales. Entre algunos alimentos ricos en colina, tendríamos los huevos, las carnes, el pescado y los productos lácteos en general. Las fuentes vegetales, como las alubias, las coles de Bruselas, el brócoli y las espinacas, también contienen colina.

Zinc

El zinc es un mineral esencial para el crecimiento normal del embrión y feto. Sin embargo, no hay evidencia suficiente como para recomendar una suplementación extra de dicho oligoelemento. Más allá del obtenido por los alimentos.

Yodo

El yodo es un mineral cuya deficiencia podría tener efectos potencialmente dañinos, como el hipotiroidismo materno y fetal o neonatal. A tal efecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una ingesta de yodo de 250 μg para mujeres embarazadas y en período de lactancia (kuaik-link).
A través de la alimentación, se podría alcanzar una ingesta de yodo suficiente con el uso de sal yodada. Un cuarto de cucharita con sal yodada contendría unos 95 μg. Por otra parte, la ingesta diaria de 3 raciones de lácteos o sus derivados. Así como, la toma de las legumbres y el pescado, también tienen un elevado contenido en yodo.
Es recomendable que tomes sal yodada durante el embarazo
Respecto a la suplementación de yodo. Salvo que nos encontrásemos en áreas geográficas conocidas por tener yodo deficiencia. La suplementación de yodo durante el embarazo y la lactancia actualmente no estaría justificada de forma generalizada (kuaik-link)Sin embargo en algunas áreas de España y en Europa se objetiva un cierto grado de yodo deficiencia.

Recomendaciones de la Sociedad Española de Endocrinología y nutrición

¿Cómo saber entonces si debemos tomar yodo en suplementos o no? Para ello podríamos valernos de la posición actual de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN). Estudios realizados en España confirman que la mayoría de las mujeres se encuentran en yodo deficiencia durante la gestación y la lactancia (kuaik-link):

En España, las mujeres embarazadas, las que amamantan a sus hijos y las que planifican su gestación deberían recibir suplementos de yodo (SEEN)
Dicha sociedad, concluye en uno de sus puntos resumen, lo siguiente: […En espera de alcanzar la meta de que la inmensa mayoría de la población gestante de nuestro país presente un adecuado estado nutricional de yodo, nuestro Grupo de Trabajo TDY-DY mantiene la recomendación explícita de la prescripción de yoduro potásico antes de la gestación, si es posible, durante la misma y en el período de lactancia...]
En ese caso, salvo nuevos datos epidemiológicos futuros. Actualmente estaría recomendada en España, la ingesta diaria de suplementos de 200 mcg de yodo a las gestantes y durante la lactancia. Para asegurar los requerimientos diarios (kuaik-link).

Por tanto, el yodo es otro de los suplementos alimenticios a tomar en el embarazo de manera generalizada.

Vitamina A

La vitamina A representa un grupo de compuestos orgánicos relacionados con el crecimiento, desarrollo del sistema inmunológico y de la visión. Algunos de ellos serían el retinol, retinal, ácido retinoico y carotenoides provitamina A. Sus requerimientos diarios serían en torno a 700 mcg/día en mujeres no embarazadas, requiriendo 770 mcg/día en el caso de embarazo. Si bien su déficit podría favorecer xeroftalmía materna y la ceguera nocturna, la anemia y la susceptibilidad a las infecciones (kuaik-link).

Tan sólo estaría recomendado la suplementación de vitamina A en países de deficiencia endémica reconocida.

Vitamina C

En cuanto a la vitamina C o ácido ascórbico, según una revisión sistemática, (kuaik-link). La suplementación con vitamina C durante el embarazo sola o en combinación con otros suplementos no tuvo efectos beneficiosos ni perjudiciales. No se observaron efectos en la prevención de muerte fetal, parto prematuro, preeclampsia o bajo peso al nacer. La suplementación con vitamina C por sí sola resultó en un menor riesgo de rotura prematura de membranas antes del parto, sin embargo, la calidad de la evidencia fue deficiente.


Efectos negativos de la suplementación excesiva e ingesta dietética.

Un error frecuente es el de considerar que los suplementos alimenticios que se toman en el embarazo no tienen riesgo alguno. Sin embargo, al igual que ocurre con los medicamentos. Los valores de vitaminas que alcancen dosis tóxicas, podrían tener efectos perjudiciales para la gestación. Por dicho motivo, tan sólo sería recomendable tomar aquellos complejos vitamínicos que sean indicados por tu médico. Sin tratar de autoconsumir productos que no hayan sido aprobados por tus profesionales de confianza.

A continuación hablaremos de algunas de las vitaminas cuyas dosis elevadas podrían dar lugar a efectos adversos:

Vitamina A

La ingesta excesiva de vitamina A podría afectar al embrión en desarrollo y podría ser teratogénico. Es decir, capaz de dar lugar a malformaciones congénitas. Por eso, en ausencia de deficiencia importante, como es en ciertos países endémicos. Las mujeres embarazadas deben evitar los suplementos multivitamínicos o prenatales que contengan más de 5000 UI o 1500 mcg de vitamina A. La mayoría de los suplementos contienen betacarotenos en lugar de retinol. Y no se ha relacionado el alto consumo de betacaroteno a defectos de nacimiento (kuaik-link).

Por eso, en aquellas mujeres que requieren de fármacos retinoides (diferentes tipos de vitamina A), para el tratamiento del acné severo. Se recomienda tomar anticonceptivos orales para evitar la posibilidad de embarazo durante dicho tratamiento. Debido al riesgo aumentado de malformaciones congénitas en caso de embarazo y toma de dichos fármacos.

Así mismo, se recomienda evitar el consumo de hígado durante el embarazo. Ya que se trata de un alimento multivitamínico, con altos niveles de vitamina A.

Yodo

Al igual que una deficiencia de yodo podría dar lugar a problemas de hipotiroidismo. La ingesta excesiva de yodo podría causar bocio fetal (kuaik-link). Si bien, no se conoce exactamente el límite superior de niveles de yodo que no se han de superar en el embarazo. Se han observado casos de hipotiroidismo fetal en mujeres que ingieren de 2,3 a 3,2 mg de yodo al día (kuaik-link).

Vitamina D

No se conoce bien cual podría ser la dosis tóxica de vitamina D. Pero parece que existe un límite superior seguro de hasta 100 mcg/día, es decir, unos 4000 UI por día.

Vitamina E

Según una revisión sistemática del 2015 (kuaik-link). La suplementación con vitamina E durante el embarazo en combinación con vitamina C u otros suplementos o medicamentos no parece mejorar los resultados de muerte fetal, parto prematuro, preeclampsia o bajo peso al nacer. Sin embargo, se han llegado a asociar a dolor abdominal.


¿Son necesarios todos los suplementos de multivitaminas y minerales en el embarazo?

Es bien sabido que durante el embarazo se ofrecen multitud de suplementos multivitamínicos y de minerales. Pero… ¿cuáles serían los más recomendables? El sentido común nos haría pensar que más recomendable debería ser el más completo. Al fin y al cabo, queremos lo mejor para nuestro futuro bebé. Pero por otra parte, habría que valorar que cuanto más completo más caro. Y el problema no sería pagar por algo más caro si es mejor. Sino pagar por unos suplementos que no tengan un beneficio real y constatado desde el punto de vista de la evidencia científica.

Algunos de dichos suplementos contienen vitaminas y minerales tales como: ácido fólico, vitamina A, vitaminas B12, B6, B1, B2, B3, B5, biotina, vitamina C, vitamina D, yodo, hierro, zinc, selenio, omega-3, entre otros… Sin embargo, no hay evidencia científica suficiente como para recomendar la suplementación de todas estas vitaminas y minerales de manera sistémica. Más allá de la obtenida por una alimentación saludable y equilibrada.

Así mismo, la Guía de Práctica clínica de atención en el embarazo y puerperio (kuaik-link), publicada en el año 2014, dice así:

Se sugiere no suplementar a las mujeres con complejos multivitamínicos durante la gestación.

Entonces, ¿qué suplementos deberíamos recomendar a nivel general? A priori, y salvo necesidades concretas de la persona, tan sólo los que oficialmente están recomendados en España por su nivel de evidencia científica y características concretas de nuestra población de referencia. Esto es, 400 mcg/día de ácido fólico (salvo alto riesgo, donde se tomaría 1 mg) y yodo 200 mcg/día.


Conclusiones

Llega el momento de destacar los aspectos más importantes en relación a la suplementación de micronutrientes en el embarazo. He aquí los puntos más importantes a destacar:

  1. Dentro de las recomendaciones generales más importantes durante el embarazo tenemos: llevar un aumento del peso adecuado, consumo de alimentos completos preferentemente sin procesar, evitar el consumo de alcohol y tabaco, un manejo seguro de los alimentos, así como una suplementación apropiada de vitaminas y minerales.
  2. Las mujeres que deseen quedarse embarazadas han de tomar de 0,4 a 0,8 mg (= 400 a 800 mcg) diarios de ácido fólico, 1 mes antes de la concepción y en los primeros 3 meses del embarazo.
  3. Para ello se han de tomar suplementos de ácido fólico de 0,4 mg (= 400 mcg) así como alimentos ricos en ácido fólico, tales como: legumbres (garbanzos, lentejas) y los vegetales de hoja verde como las espinacas, escarola, guisantes, alubias secas, cereales fortificados, frutos secos, semillas de girasol, entre otros.
  4. Para asegurar los requerimientos diarios de yodo, se recomienda durante la gestación la el uso de sal yodada así como una suplementación de 200 mcg de yodo a las gestantes y durante la lactancia.
  5. No estaría recomendada la toma de hierro sistemática en el embarazo, salvo una evidencia de déficit de hierro o presencia de anemia. En tal caso nuestro médico prescribiría un suplementación de hierro.
  6. La cantidad diaria recomendada de calcio se estima en torno a 1000 mg/día. Sin evidenciarse ningún beneficio extra en cuanto a una suplementación de este, en mujeres con niveles normales de calcio debido a una alimentación equilibrada.
  7. Los niveles de vitamina D recomendables son de 600 UI/día. En países como España, dado que el 90% de la vitamina D se sintetiza de manera endógena a través de la exposición solar de la piel. No sería necesario una suplementación de vitamina D, salvo un déficit constatado.
  8. Respecto a la vitamina A, tan sólo se recomendaría su suplementación en países con deficiencia endémica reconocida. Puesto que una intoxicación por vitamina A se relaciona con malformaciones congénitas. Por eso no se recomienda la ingesta de hígado durante el embarazo. Ya que al ser un alimento multivitamínico, podría fomentar una sobredosis de dicha vitamina.
  9. Por otra parte, tampoco se recomienda de manera sistemática la suplementación de vitamina C, ya que no se han observado beneficios reales tras ello.
  10. Por tanto, ante la pregunta de: ¿qué suplementos alimenticios tomar en el embarazo? La evidencia científica actual tan sólo respalda las recomendaciones de suplementación general durante la gestación tanto de ácido fólico como de yodo. Dejando para los casos individuales, el adaptar otras suplementaciones de vitaminas y minerales, si estas fueran necesarias.

Espero que este artículo te haya sido de utilidad y que te sirva para tener mayor poder de decisión a la hora de elegir y consultar que suplementos alimenticios tomar en el embarazo. Quizás las recomendaciones cambien en el futuro, pero a día de hoy, esta es la información más destacada 😉


Enrique Rodríguez Guerrero

Enrique Rodríguez Guerrero

Enrique es licenciado en Medicina por la Universidad de Granada y Médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Practicante de ajedrez en el pasado, ostentando el título de Gran Maestro por la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE). Enamorado del conocimiento y de la docencia, con ánimo de aportar su granito de arena a los demás.
https://doctorkuaik.com


Comentarios

  1. Buen artículo y de utilidad para las futuras madres que ansían tener un embarazo óptimo para el buen desarrollo del mismo ; aunque nunca hay una garantía plena de que esto sea así , lo cierto es que apoyarse en la evidencia científica , es siempre una buena idea y que además nos tranquiliza en el interés de hacer lo mas adecuado para nuestro futuro bebé .
    Una buena alimentación , guiada por profesionales sanitarios con formación en nutrición ; posiblemente sea la mejor decisión que pueden tomar los futuros padres . Para esto el Dr. Kuaik , nos ofrece esta información .

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