Primary Navigation

¿Qué es el síndrome metabólico y cómo se diagnostica?

Como bien sabemos, padecer de alguna patología de perfil cardiovascular podría aumentar el riesgo de desarrollar alguna de las conocidas enfermedades cardiovasculares. Y como es lógico, el riesgo es mayor a medida que se suman varias patologías en sí. Por otra parte, al conjunto de varias enfermedades se le conoce como síndrome. Destacando dentro de este ámbito al síndrome metabólico, como conjunto de varias patologías interrelacionadas entre sí, que podrían potenciar de manera sinérgica el riesgo de desarrollar un evento cardiovascular. ¿Habías escuchado hablar alguna vez sobre el síndrome metabólico? ¿Sabes de qué trata? Si quieres saber más, sigue leyendo…


Prevalencia del síndrome metabólico en España

El síndrome metabólico constituye en España un síndrome con una prevalencia cada vez más creciente.

Según el famoso estudio ENRICA (kuaik-link), el síndrome metabólico goza de una prevalencia del 22,7% mientras que el síndrome metabólico premórbido presenta un 16,9%. La frecuencia de ambos síndromes aumenta con la edad, siendo mayor en varones que en mujeres hasta los 65 años. Puesto que a partir de esa edad, suele ser mayor entre las mujeres.

El síndrome metabólico en España afecta a un 22,7% de la población

Como hemos dicho, además el síndrome metabólico aumenta su prevalencia a media que se tiene mayor edad. Tal es así que el 11,2% de la población entre 18 y 44 años lo padecen. Así mismo sucede con el 30,5% de la población entre 45 y 64 años. Siendo la prevalencia más amplia a partir de los 65 años, con un 42,3% de la población.

En cuanto a la distribución geográfica, son las comunidades del sur de España y las insulares, las que presentan mayor prevalencia de ambos síndromes.

Si tenemos en cuenta que la distribución demográfica de la población española está adquiriendo una forma de pirámide invertida. Es previsible que dicho síndrome aumente su prevalencia con los años, dado que la población está envejeciendo y es justo en dicha franja de edad cuando más prevalencia tiene.


Enfermedades que pueden constituir el síndrome metabólico

Cuando hablamos de un síndrome nos referimos al conjunto de síntomas que se presentan juntos y son característicos de una enfermedad o de un cuadro patológico determinado provocado, en ocasiones, por la concurrencia de más de una enfermedad.

En el caso del síndrome metabólico, las enfermedades o alteraciones que lo constituyen serían las siguientes:

  • Hiperglucemia
  • Hipertensión arterial
  • Hipertrigliceridemia
  • Disminución del colesterol HDL
  • Perímetro abdominal elevado

Como podrás observar, las diferentes alteraciones corresponden a patologías de índole metabólico, reconocidas todas ellas como factores de riesgo cardiovascular per sé. Y como no, ya tratadas en este blog.

El síndrome metabólico se compone de la alteración de diversos factores de riesgo cardiovascular.

Por una parte, la hiperglucemia es la elevación de la glucosa en sangre, que como bien sabemos, podría dar lugar al desarrollo de diabetes o prediabetes.

La hipertensión arterial es otra patología bastante prevalente en nuestra sociedad, y  una de las responsables de enfermedades cardiovasculares como los accidentes cerebrovasculares, entre otras.

La hipertrigliceridemia (elevación de los triglicéridos en sangre) y la disminución del colesterol HDL (el mal llamado colesterol «bueno») representan en su conjunto la conocida dislipemia aterogénica. Es decir, aquel tipo de dislipemia generadora de placas de ateroma o ateroesclerosis, que como bien sabemos pueden dar lugar a enfermedades cardiosvasculares.

Finalmente, el perímetro abdominal elevado es un representante de la grasa visceral, que como también hemos visto en un post anterior, es la distribución grasa que más si vincula con el riesgo cardiovascular.


¿Cómo diagnosticar el síndrome metabólico?

Puntos de corte establecidos

Como todo diagnóstico, es preciso establecer puntos de corte a partir de los cuales considerar el estado de salud o de enfermedad. En el caso del síndrome metabólico, los puntos de corte para las diferentes alteraciones referidas serían los siguientes:

Si nos fijamos bien, los puntos de corte son aquellos que se consideran como niveles a partir de los cuales el riesgo cardiovascular pueda estar más aumentado.

En el caso del perímetro abdominal, sabemos que habría un alto riesgo cardiovascular si es ≥102 cm en el caso de los hombres y ≥88 cm en el caso de las mujeres.

Respecto a la tensión arterial se considerarían elevados unos niveles de tensión arterial sistólica ≥130 mmHg y de tensión arterial diastólica ≥85 mmHg o bien en tratamiento antihipertensivo. 

En cuanto a la glucemia, se aceptan unos niveles de glucosa ≥100 mg/dl como favorecedores del riesgo cardiovascular, o bien estar en tratamiento antidiabético. Fíjate que no es necesario padecer de diabetes para cumplir este requisito.

Los niveles de trigliceridemia considerados como alterados serían aquellos ≥150 mg/dl o bien estar en tratamiento médico reductor de triglicéridos. 

Finalmente, los niveles de colesterol HDL disminuidos también pueden suponer un aumento del riesgo cardiovascular. En concreto, si descienden por debajo de los 40 mg/dl en los hombres o de los 50 mg/dl en las mujeres, o bien estar en tratamiento médico para la dislipemia aterogénica. Ten en cuenta, que las mujeres suelen tener unos niveles de colesterol HDL más elevado que los hombres, por lo cual se es más exigente a la hora de considerarlos disminuidos.

Consenso diagnóstico según las diferentes sociedades científicas

Ya tenemos definidos los puntos de corte que establecerían el estado patológico o no cada una de las entidades mencionadas. Ahora nos quedaría ver, cuántos de estos requisitos serían necesarios para considerar que una persona en concreto padezca o no de síndrome metabólico.

Para ello debemos destacar tres definiciones de síndrome metabólico. Existen las definiciones clásicas procedentes del 3er informe de la National Cholesterol Education Program (NCEP-ATP III) y la definición de la International Diabetes Federation (IDF). Actualmente existe una definición algo más aceptada en la actualidad, denominada definición armonizada.

Dentro de las diversas definiciones del síndrome metabólico destaca la de la NCEP-ATP III, cuya última actualización fue por la AHA/NHLBI (2005) (kuaik-link). Se define al síndrome metabólico por la presencia de, al menos, tres de los siguientes criterios: perímetro o circunferencia de cintura ≥88 cm e las mujeres y ≥102 cm en los hombres; tensión arterial ≥130/85 mmHg o en tratamiento antihipertensivo; triglicéridos ≥150 mg/dl o colesterol-HDL ≤50 mg/dl para las mujeres y ≤40 mg/dl para los hombres; o en tratamiento para la dislipemia; glucemia en ayunas ≥100 mg/dl, o en tratamiento hipoglucemiante o diagnóstico de diabetes mellitus.

Por otra parte, la IDF (kuaik-link), toma la obesidad central como un componente obligatorio para el diagnóstico de síndrome metabólico junto con cualquiera de otros dos componentes: hipertensión, glucosa sanguínea anormal, triglicéridos y cHDL elevados.

Por último, destaca la presencia de la definición armonizada (kuaik-link) en la literatura científica; que se define por requerir tres de los cinco componentes incluidos en la definición de la IDF para el diagnóstico de SM, sin considerar la obesidad central como un componente obligatorio. Podríamos decir, que es esta definición la que más se está usando en los últimos años dentro de la comunidad científica.


¿Para qué sirve saber si se padece o no de síndrome metabólico?

Llegados a este punto debemos saber que no es lo mismo padecer de un problema aislado que de un conjunto de ellos. Las patologías se retroalimentan entre sí, favoreciendo de manera sinérgica la aparición de otras más peligrosas. Eso mismo es lo que sucede en el caso del síndrome metabólico. No es lo mismo padecer exclusivamente de sobrepeso, que tener niveles elevados de glucemia, de hipertensión y tener el perímetro abdominal elevado, al mismo tiempo.

La prevención y el diagnóstico precoz del síndrome metabólico son la clave para un mejor control de nuestra salud cardiovascular.

El tratar de detectar a tiempo algunos de los componentes que conforman el síndrome metabólico, permitiría prevenirlo y/o tratarlo a tiempo. Evitando caer en una espiral de retroalimentación negativa que favoreciera a su vez la aparición de otras patologías de perfil cardiovascular.

Tener síndrome metabólico aumenta el riesgo cardiovascular

Padecer de síndrome metabólico supone reunir diferentes factores de riesgo cardiovascular en el mismo individuo. Ello, como no, supondría un aumento del riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular. Y es por tanto, importante identificar a la persona que se encuentre en dicha situación. El abordaje de una persona con síndrome metabólico ha de ser integral.

Potencia una visión integral de tu salud cardiovascular

La finalidad de este blog desde sus comienzos siempre ha sido la de ofrecerte conocimiento y herramientas que puedan hacerte más libre en cuanto a las decisiones sobre tu propia salud.

En el caso concreto de la salud cardiovascular, es muy importante abordar y atajar todos los puntos que pudieran favorecer el riesgo de aparición de enfermedades cardiovasculares. Si una persona tiene hipertensión arterial, obesidad y diabetes, por ejemplo, no sería suficiente tener la tensión arterial bien controlada, si los niveles de hiperglucemia o perímetro abdominal van en aumento. Por otra parte, no bastaría tener una analítica de perfil lipídico adecuada, si el paciente tiene un IMC > 30, por decir otro caso.

Si te fijas, no se trata de poner «parches» o «tapar agujeros». La salud cardiovascular está compuesta de múltiples factores los cuales deben ser atajados todos en su conjunto.

Y si no sabes como, la información ya publicada y aún por escribir en este blog, te ayudará en dicha tarea 😉


Conclusiones

Después del siguiente post podríamos resumir las siguientes ideas generales:

  1. El síndrome metabólico tiene una prevalencia en España del 22,7%, siendo esta cada vez más frecuente.
  2. El grupo de edad que más síndrome metabólico presenta es el de las personas de 65 años o más, con un 42,3%.
  3. Las enfermedades que componen el síndrome metabólico son: hiperglucemia, hipertensión arterial, hipertrigliceridemia, disminución del colesterol HDL y el perímetro abdominal elevado.
  4. Los puntos de corte para cada caso serían:
    • Perímetro abdominal: ≥102 cm en el caso de los hombres y ≥88 cm en el caso de las mujeres.
    • Tensión arterial: ≥130 mmHg y de tensión arterial diastólica ≥85 mmHg o bien en tratamiento antihipertensivo.
    • Glucemia: ≥100 mg/dl o en tratamiento para la diabetes.
    • Triglicéridos: ≥150 mg/dl o bien estar en tratamiento médico reductor de triglicéridos.
    • Colesterol HDL:  <40 mg/dl en los hombres o < 50 mg/dl en las mujeres, o bien estar en tratamiento médico para la dislipemia aterogénica
  5. El diagnóstico del síndrome depende de las diferentes definiciones y consensos diagnósticos. Siendo los más destacados los de la NCEP-ATP III, la IDF y la definición armonizada. 
  6. Destaca de todos ellos los criterios de la definición armonizada, en los que se consideraría síndrome metabólico a aquella persona que cumpliese 3 de los 5 requisitos anteriormente descritos.
  7. No es lo mismo padecer de alguna de estas patologías aisladas, que reunir varios de los requisitos que supone padecer de síndrome metabólico.
  8. Padecer de síndrome metabólico significa tener un riesgo cardiovascular más aumentado que la media poblacional, por lo que su conocimiento sería muy útil para la prevención y el tratamiento de posibles enfermedades cardiovasculares.
  9. Es por ello que potenciar una visión integral de tu salud cardiovascular es fundamental, para evitar caer en el error de «tapar agujeros» y no solucionar el problema de base.
  10. ¡Y para eso está este blog, para ayudarte en esa tarea!

¡Nos vemos en próximos posts con más información útil para ti!

¡DESCÁRGATE GRATIS LA MINI GUÍA DE SALUD CARDIOVASCULAR!

Así podrás disfrutar y aprender con un itinerario marcado para darle jaque a tu salud a través de los tutoriales del blog 😉. Además recibirás de manera periódica en tu email, información de utilidad sobre MEDICINA y HÁBITOS DE VIDA SALUDABLES, dirigidos a TI y tu FAMILIA.


Enrique Rodríguez Guerrero

Enrique Rodríguez Guerrero

Enrique es licenciado en Medicina por la Universidad de Granada y Médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Practicante de ajedrez en el pasado, ostentando el título de Gran Maestro por la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE). Enamorado del conocimiento y de la docencia, con ánimo de aportar su granito de arena a los demás.
https://doctorkuaik.com


Comentarios

  1. Fantástica exposición acerca del , aún poco conocido síndrome metabólico . Como el Dr. Kuaik explica el el conjunto de síntomas interrelacionados , que de forma concomitante podrían aumentar el riesgo de padecer eventos cardiovasculares . Por tanto la importancia de vigilar cada uno de estos parámetros , para así controlar mejor los efectos no deseables de dichas patologías cardiocerebrales . Excelente exposición , muy clarificadora y muy acorde con las nuevas tendencias de tener , no solo un parámetro de control insalubre como referencia patológica ; sino un conjunto de ellos que de forma sinérgica puedan ser mas indicativos del riesgos cardio y cerebrovascular .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡DESCÁRGATE GRATIS LA MINIGUÍA DE SALUD CARDIOVASCULAR!

Así podrás disfrutar y aprender con un itinerario marcado para darle jaque a tu salud a través de los tutoriales del blog 😉. Además recibirás de manera periódica en tu email, información de utilidad sobre MEDICINA y HÁBITOS DE VIDA SALUDABLES, dirigidos a TI y tu FAMILIA.